La garantia en piezas de segunda mano

Uno de los gastos más fuertes que tienen las personas que llegan con lo justo al fin de mes, es el mantenimiento del coche. Cuando la crisis se hace presente y no alcanza el presupuesto para todos los consumos prioritarios, el cuidado del coche suele ser uno de los primeros en recibir recortes y ajustes. Esto constituye un serio problema, puesto que si es necesario para el trabajo o para llevar a los niños a sus estudios, el vehículo tendría un uso frecuente sin recibir lo suficiente para reponerse.

Al surgir complicaciones con el coche, la mayor parte de la factura, por lo general, proviene de las piezas. Una opción para reducir el gasto en repuestos es buscar recambios en un desguace. Estas empresas reciben gran cantidad de vehículos, algunos son entregados por fallas mecánicas que sus dueños no podían costear, por siniestros, incluso por ser simplemente antiguos; sin embargo, tienen varias de sus partes con perfecta funcionalidad y es posible que aun puedan ser utilizadas por otros.

La garantía en repuestos de segunda mano

Por ley, para poder dar de baja a un coche es preciso entregarlo a un CATV (Centro Autorizado de Tratamiento de Vehículos). Las empresas con esta certificación siguen un procedimiento para asegurarse de que las partes sustraídas sean aptas para su reutilización, y así poder dar garantía de su buen funcionamiento.

Aunque existen leyes para este sector empresarial, lastimosamente no todos las cumplen, por ello al decidirse por comprar piezas de segunda mano debe cerciorarse de hacerlo en un establecimiento que cumpla con las legalidades establecidas, entre ellas dar garantía. Las compañías autenticadas como CATV efectúan un trabajo muy profesional, verificando el buen funcionamiento de las partes que se recuperan de cada vehículo.

Por ejemplo, entre los elementos que estos establecimientos colocan en venta es probable encontrar piezas reconstruidas, las cuales son conformadas por varios componentes. En estos casos, se suelen desmontar por completo para ser limpiadas y rectificadas, posteriormente chequean que funcionen de manera correcta. Gracias a los controles de calidad es que la compra de un cárter, un alternador, o incluso un motor completo, u otra pieza, sea segura y el desguace puede dar garantía de ello.

Comprar piezas de segunda mano es una gran decisión para hacer rendir el presupuesto, sin que salga perjudicado el vehículo; esto es posible siempre que recurra a desguaces de prestigio que cumplan con las leyes instituidas. Para localizar estas compañías lo ideal es consultar una central de desguaces, si visita la siguiente web podrá conseguir a los mejores del sector de forma rápida y confiable.